Romeo Whisky Bravo

Messi y la Oda de Évole

“Todos los caminos son iguales, no nos llevan a ninguna parte,

la diferencia es que uno tiene corazón y los otros no”

Después de haber promocionado tanto “la entrevista”, de leer tantos comentarios en Twitter y habiendo tomado las medidas necesarias para soportarla sin tener que ir de urgencias, vi el programa de @jordievole.  Debo reconocer que no me gusta Évole ni ese tipo de programas.  Bueno, en realidad y salvo contadas excepciones, no me gusta el periodismo actual.

En el mejor de los casos, el periodismo (sobre todo el que pretende acariciar temas deportivos) hace cosas estúpidas; en el peor de los casos, hace cosas indescriptiblemente horribles.  La conversación de ayer me pareció lo segundo.  Más que una entrevista me pareció una oda a Messi.

El periodismo vive ahora muy tranquilo porque no tiene credibilidad, con lo que se permite el lujo de decir lo primero que se le pasa por la cabeza. Si acierta sacará pecho y recordará que él lo dijo primero y si falla se escudará en un lenguaje plagado de tecnicismos para que nadie le preste demasiada atención. Me fío más de un meteorólogo que de un periodista para predecir cualquier aspecto deportivo. Para saber qué día hará mañana también.

He quedado anonadado con algunas cosas que he visto.  Algunas cuentas de esos grandes influencers de Twitter haciendo prácticamente un play-by-play de cada comentario de Leo, ignorando que el Barça de básquet jugaba un partidazo contra el Madrid.  Lo dicho, no son del Barça: son del F.C. Messi.    

Quizás a muchas personas le interese los regalos de navidad de Leo; si juega la PlayStation; sus restaurantes de menú de 10 Euros preferidos en Castelldefels; que si ha llorado; que si necesita ir a un psicólogo; que si su vida es… normal; que si va al supermercado buscando las ofertas del dos por uno; la muerte; en fin.

Dejando a un lado los aspectos frívolos y francamente absurdos de la conversación con Messi, y enfocándome en lo que se refiere al Barça y a su futuro, rescato los siguientes aspectos:

Dentro de lo que cabe, Messi estuvo bien.  Desentendido, relajado, haciendo ciertos (y agradecidos) guiños al Barcelonismo y la ciudad.  Creo que ahora sí tiene claro lo que quiere y estoy seguro de que renovará un año más con el Barça. Debe seguir manteniendo el nivel competitivo que se requiere para el que debería ser su último Mundial en Catar.  Es decir, creo que dejará el Barça en el verano del 2022.

No era necesario tanto tormento, Leo.  Ni para ti ni para los socios y aficionados del Club.  Bastaba con una buena conferencia de prensa y explicitar las cosas que callas y que se suponen eran las trascendentales:  ¿Exactamente, en qué te engañó Bartomeu? ¿A dónde pensabas irte el verano? ¿Qué pasó exactamente en el 2-8?

De mi parte, quiero decirte que ésta siempre fue, es y será tu casa.  Y por “ésta” quiero decir la institución, el Camp Nou, los aproximadamente 150.000 Socios y los millones de aficionados que siguen al Barça.  En enero (o cuando sea) le daremos un baño de pintura y haremos un poco de limpieza hogareña, pero seguirá siendo el mismo Club que te contrató, te cuidó y te agradeció tantas veces los maravillosos momentos que nos proporcionaste.

Trataremos de hacer la vista gorda a ese lamentable capítulo del que, sorprendentemente, no te arrepientes y únicamente pediremos que mientras lleves nuestra camiseta en el terreno de juego luches por ella como hacemos todos los barcelonistas con nuestras voces desde la grada o desde la televisión. 

Nuestro libro, el del Barça y Messi, es una historia maravillosa de amor.  De sus 20 capítulos sólo quiero olvidarme de uno.  El epílogo lo debes redactar tú.  Ojalá lo escribas para introducir una secuela.